Filosofía en el Ágora
Tema El
placer | Jueves 25 de abril | 19:00 horas | Auditorio | Entrada libre
El Ágora de la
Ciudad y la Facultad de Filosofía de la Universidad Veracruzana nos presentan
el conversatorio El placer desde un punto de vista filosófico. Los esperamos el
jueves 25 de abril a las 19 horas, con entrada libre.
El placer.
El tema del placer es algo que atrae la atención de
muchos porque es cierto que la mayoría de la gente está educada para
avergonzarse o sentirse culpable por ser feliz. Desde Platón se ha considerado
el placer como la principal razón para hacer algo, ya sea a través de los
sentidos, la estética, el conocimiento, la creatividad, el juego, etc. Decía
que todo lo que cubre una falta produce placer, por ejemplo, la comida porque sacia
el hambre.
En su “República”, Platón nos dice que los placeres
más grandes son los relacionados con el ejercicio de nuestras facultades más
altas, afirmando que estos son placeres mentales preferidos a los físicos; pero
en esta afirmación está introduciendo la moral, que es la que hace sentir a los
placeres incómodos.
Aristóteles asoció el placer con una actividad bien
hecha, porque todos sentimos placer cuando lo que hacemos nos sale bien.
El empirismo nos dice que el placer es
cuantificable, que es una sensación del cuerpo que puede estar localizada o no
y que se relaciona con los objetos. Al respecto, Jeremy Bentham distinguió
cinco variables para intentar determinar el placer total que produce una
experiencia. La primera es la intensidad, la segunda la duración, la tercera es
la posibilidad de generar otros placeres, la cuarta la ausencia de dolor y la
quinta la extensión del placer.
Freud reconoce que el placer produce equilibrio
porque atenúa la tensión; aunque él se refiere a una descarga emocional
relacionada con los afectos. Para Freud, la meta a la cual tienden las
pulsiones sexuales es la de obtener placer de órgano que se opone al placer
funcional, que es la satisfacción ligada a la realización de una función vital
(por ejemplo comer). Las pulsiones sexuales, que son muchas, nacen de fuentes
orgánicas distintas, actúan en forma independiente unas de otras y solamente se
reúnen tardíamente en una síntesis más o menos completa que produce placer. Cabe
destacar que cuando Freud habla de sexualidad no se refiere únicamente a la
genitalidad sino a todo lo relacionado con el instinto de vida.
Siguiendo la Enciclopedia, ser libre es un placer,
estar saludable, relajado, soñar y fantasear, también; incluso existen placeres
inmorales como el asesinato, la tortura, el abuso, el robo o la injusticia. No
solamente los objetos producen placer sino también otros elementos ligados a
ellos, como todo lo que rodea a esos objetos.
El juicio y la afectividad que hacen que una
experiencia sea o no de interés produce placer y también produce placer la
falta de displacer. Johna Stuart Mill, que fue discípulo de Bentham, sostiene
que hay placeres más valorados que otros y coincide con muchos otros al
reconocer que existen experiencias placenteras que no son materiales, como los
lazos afectivos, el talento, el sentido estético, el gusto por la investigación
y la reflexión.
Los esperamos en el Ágora de la ciudad el jueves 25 de abril a las 19:00 horas. Bajos del Parque Juárez. Siguenos en nuestras redes sociales.
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